Nada de lo que soy necesitó permiso para crecer.
Leer mi historiaEmpecé a escribir desde muy pequeña, hasta que, por distintas circunstancias de la vida, dejé de hacerlo.
A los 10 años ya tenía completados varios cuadernos con cuentos, poemas y pensamientos propios de una niña curiosa y creativa. Pero la vida me llevó por un camino muy distinto al que yo había escrito en el guion de mi propia historia.
No fui la profesora de lenguaje que soñé ser en mi adolescencia, ni me convertí en una escritora leída por miles de personas en todo el mundo (hasta ese momento).
Aun así, eso no apagó el motor que siempre llevé encendido. Y como un desafío ambicioso, me propuse ser una mujer exitosa en el mundo corporativo.
Y lo logré.
A pesar de que todo estaba bien puesto en su sitio, un día cualquiera, a los cuarenta y tantos, tomé el lápiz otra vez, después de veinte años, y me puse a escribir.
Era como andar en bicicleta. Una vez que te subes, simplemente pedaleas en automático. Lo mismo me pasó cuando volví a plasmar mis letras en una hoja de oficio blanca.
No sé por qué sentí el impulso de hacerlo en papel y no en mi computador, que hasta ese momento era como una extensión de mí misma. Me senté frente a la hoja con mi lápiz pasta BIC azul, y fue entonces cuando mi vida dio un giro de 180 grados.
Todo comenzó tras una ruptura amorosa. No voy a romantizarla ni a decir que fue el mejor regalo de mi vida, porque dolió como duele la pérdida de algo importante. Pero abrió una puerta que llevaba muchos años cerrada y que, a esas alturas, ni siquiera recordaba.
Fue así como abrí un blog anónimo, para vaciar todo lo que sentía y no lograba poner en palabras, y que tanto me estaba ahogando. Sin foto, sin nombre, sin estrategia, sin un plan detrás.
Era yo y mi dolor, mi hoja y mi lápiz.
Así de simple.
Escribí 730 días seguidos. Dos años ininterrumpidos hablando de mi experiencia tras una ruptura amorosa. En una especie de diario de vida, vaciaba mis sentimientos y, con el tiempo, los fui convirtiendo en cuentos, historias y reflexiones, hasta llegar a la mejor parte: cuando la palabra soltar le pone punto final a la experiencia.
Después de eso, llegó la magia.
A mis relatos les puse mi rostro y mi nombre.
Sin siquiera imaginarlo, en 2020 recibí la invitación del editor de Hojas del Sur para escribir un libro.
"En 2020, la editorial Hojas del Sur me llamó a mí. Yo no toqué ninguna puerta."
Así, en 2021, salió El diario de Rayén y llegó al N.° 1 de No Ficción en El Mercurio durante varias semanas, y se mantuvo dos años en el ranking de los libros más vendidos de Chile.
Pero no fue solo eso. El libro llegó a distintos países: ocupó lugares en los rankings de Argentina y Uruguay y en plataformas digitales como Bajalibros, fue uno de los libros más leídos del año en Leamos.com y fue reconocido por Infobae en su sección Grandes Libros.
Luego vino un contrato y otros dos libros que completaron la saga Amarse para amar, con un éxito similar al del primero.
Hoy hay más de 442.000 personas en la comunidad de Rayén Milán, porque todos estos años he seguido escribiendo. Tengo más de 4.000 publicaciones en mis cuentas, todas orientadas a acompañar a mujeres que se identifican con distintas experiencias de vida.
Inicia un blog anónimo tras una ruptura. Escribe 730 días consecutivos.
Revela su identidad. El contenido ya tiene audiencia orgánica masiva.
Hojas del Sur la contacta proactivamente. Firma contrato por una saga de 3 libros.
Publica El diario de Rayén. N.° 1 en El Mercurio, Leamos y Antártica, simultáneamente.
Publica Las alas del desapego. Más de 15 semanas en ranking. Feria del Libro de Buenos Aires.
Publica La respuesta, tercer y último libro de la saga.
Escribo sobre relaciones: las que tenemos con los demás y también la que construimos con nosotras mismas.
Escribo sobre autoestima, pero en su verdadero significado. No en decretos ni en manifestaciones mágicas que se ofrecen como una solución inmediata.
Escribo sobre los distintos duelos que transitamos a lo largo de la vida: pérdidas significativas que nos llevan a replantearnos un nuevo comienzo, que no siempre resulta fácil de atravesar.
Escribo sobre experiencias y sentimientos que muchas veces están adentro, doliendo, porque no logramos expresarlos ni ponerles nombre.
Escribo sobre hábitos, decisiones y cambios que muchas veces son necesarios para tener una mejor calidad de vida.
No voy a decirte lo que quieres escuchar ni, mucho menos, a darte consejos sobre cómo vivir tu vida.
Te daré algo más importante y necesario que eso: un espejo. Para que te mires en él y veas aquello que hoy no estás viendo.
No te llevaré a tu destino, pero sí te entregaré un mapa con una ruta clara por la cual transitar, para que no te topes con desvíos innecesarios ni te pierdas en el camino.
No voy a compadecerte. Voy a mostrarte lo fuerte y valerosa que eres para resistir, levantarte e incluso construir la vida que quieres tener.
Rayén MilánMe reconozco como una mujer apasionada por el comportamiento humano y por acompañar a otros en los momentos de su vida que requieren contención, apoyo y educación emocional.
Escritora y autora de la reconocida saga internacional Amarse para amar. De profesión, terapeuta en prevención y rehabilitación de adicciones, reconocida por el Ministerio de Salud de Chile como profesional de la salud.
Coach en Programación Neurolingüística certificada, licenciada en Ciencias de la Administración e ingeniera en Administración, y con ello una pasión profunda por el estudio y el conocimiento, que me ha llevado a realizar distintas formaciones profesionales para acompañar a las personas con un trabajo responsable y dedicado.
Mi formación combina la mirada terapéutica con la estratégica. Vengo del acompañamiento emocional, pero también de más de 15 años gestionando procesos y personas en el mundo corporativo.
"No para que te conviertas en alguien nueva. Para que dejes de traicionar a quien ya eres."
Rayén MilánHay mujeres que no están enamoradas.
Están aterradas de volver a sentirse insuficientes.
A veces no extrañabas al hombre.
Extrañabas la fantasía de sentirte elegida.