Recuperarse de una ruptura amorosa puede considerarse, objetivamente, como una de las mayores dificultades emocionales en el marco de las relaciones interpersonales.

«Difícil pero no imposible», cabe destacar. Se puede ir más allá: no solo no es imposible, sino que puede ser mucho más fácil de lo habitual con la consejería y asesoría de la coach profesional Rayén Milan.

Recuperarse de una ruptura amorosa abarca el reconocimiento, los ejercicios catárticos, la gestión o inteligencia emocional y la reconstrucción del autoconcepto o autovaloración.

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