Una relación saludable, no está libre de conflictos o diferencias.
Pero se distingue de otras, porque ambos se comunican de manera afectiva, asertiva y amorosa para resolver aquello que les molesta o incomoda.
Es posible que los dos arrastren heridas emocionales, pero entienden que su pareja no tiene la responsabilidad de llenar vacíos de una historia que no es la propia.
Saben que en la libertad de elegirse, está el secreto de su permanencia.
No se presionan, obligan, demandan u hostigan, sino que fluyen respetando los espacios de cada uno, confiando que la persona elegida, es libre de ser y estar.
Tienen una escala de valores parecida, caminan hacia un destino común, no discuten diferencias éticas, porque ambos se eligieron desde la base de la razón, y no desde la necesidad.
Se aman, se respetan, se gustan, se admiran, pero también pelean, quieren espacio o no están de acuerdo en todas las cosas.
La diferencia de sus circunstancias, es que jamás van a pasar sobre la dignidad del otro para tener la razón, porque el amor, la empatía y el compromiso, siempre estarán por sobre el ego desmedido de aquellos que confundidos, solo se miran el ombligo.

Existe el amor sano.
En donde no espías redes sociales, no cuentas los like que tu pareja le da a otras, no tienes que andar como detective buscando evidencias en celulares que se quedan abiertos, y mucho menos quedar bizca tratando de adivinar claves.
Existe esa relación en la que ninguna mujer es tu enemiga.
Donde no te siembran dudas sino, que al recibir solo certezas, jamás te ataca la desconfianza.
Existe la libertad, no el libertinaje.
Tú existes y no tu devoción por el otro, porque vives tu propia vida, solo que en compañía de alguien, así como tu pareja, que siguiendo sus propias pasiones, las atesora junto con las tuyas, construyendo una relación en donde ninguno depende parasitariamente del otro.
Por supuesto que existe.
Pero para toparse con uno, también es necesario ir limpiando la maleza acumulada de tus experiencias, para vivir en plenitud, cada una de tus circunstancias.

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